23 de diciembre de 2015

DESORDÉNAME




Joder, cómo te echo de menos...
Tranquilo, no he perdido la cabeza, sé perfectamente que te he visto hace unas horas pero, ¿cómo le explico yo a mi piel que las dosis de paraíso hay que inyectarlas moderadamente y con sensatez? 
Ella no sabe que, si te pasas, todo se te va de las manos, y el descontrol y el caos arrasan con todo. 
Yo no puedo pedirle a mi piel, adicta sin remedio, que deje lo que siente a un lado y que empiece a pensar con lógica, esa que lo aplasta todo. Noto como te quiere ahora y te anhela en todos sus rincones; solo pide que le des eso que únicamente ha encontrado en ti. 
Yo ya no puedo controlarla, ella misma se ha dejado consumir y me va a arrastrar a mí también. Cada vez que la recorres con tus labios la dejas en un estado de erizo eterno, y hace que mi estómago se revolotee entre mariposas y que mi corazón se ponga del revés y se salga de su ciclo.

Me desordenas. Elevas mi entropía hasta la infinidad. Pero yo cada día quiero más y más.


4 comentarios:

  1. Felicidades Iris por tan hermosas palabras, describes perfectamente esas sensaciones difíciles de explicar.Me ha encantado tu frase de ¿cómo le explico yo a mi piel que las dosis de paraíso hay que inyectarlas moderadamente y con sensatez? o la siguiente "Yo no puedo pedirle a mi piel, adicta sin remedio, que deje lo que siente a un lado y que empiece a pensar con lógica, esa que lo aplasta todo. Noto como te quiere ahora y te anhela en todos sus rincones"
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado! Un abrazo <3

      Eliminar